Ana Catalina Emmerick (1774–1824) fue una monja agustina y mística alemana, reconocida por sus visiones detalladas de la vida de Jesucristo y la Virgen María. Nació en Flamske, Westfalia, en una familia campesina humilde. Desde joven mostró una profunda espiritualidad y deseo de vida religiosa, ingresando en el convento de Agnetenberg en Dülmen en 1802. A partir de 1812, tras el cierre del convento, vivió en cama debido a enfermedades, manifestando estigmas y experiencias místicas. El poeta Clemens Brentano documentó sus visiones, que influyeron en obras como La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II en 2004.