Aunque estudió diseño gráfico, en realidad quería ser pintor. Después de acabar la carrera se dedicó a hacer ilustraciones médicas para ganarse la vida. También incursionó en el campo de la publicidad, aunque no lo disfruto mucho, y dibujó durante muchos años tarjetas de ocasión. Finalmente descubrió los libros para niños, y en los treinta años que lleva haciéndolos ha producido más de cincuenta