Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, España, 29 de septiembre de 1547 – Madrid, 22 de abril de 1616) es considerado el máximo exponente de la literatura española y una de las figuras más influyentes de la literatura universal. Su obra cumbre, *Don Quijote de la Mancha* (1605 y 1615), es una sátira magistral de las novelas de caballería y un análisis profundo de la condición humana, el idealismo y la locura. Cervantes tuvo una vida marcada por la adversidad. Participó como soldado en la batalla de Lepanto (1571), donde fue herido gravemente en la mano izquierda, lo que le valió el sobrenombre de “el manco de Lepanto”. Años después, fue capturado por corsarios en el Mediterráneo y pasó cinco años cautivo en Argel antes de ser rescatado. Esta experiencia dejó una huella profunda en su vida y en su obra. A pesar de sus talentos literarios, tuvo muchas dificultades económicas y laborales, incluyendo varios cargos administrativos que le trajeron problemas legales. Su carrera literaria comenzó con *La Galatea* (1585), pero no alcanzó reconocimiento hasta la publicación de la primera parte de *Don Quijote*. La segunda parte, publicada en 1615, consolidó su fama y supuso una sofisticada respuesta a imitaciones de su obra. Además del *Quijote*, Cervantes escribió *Novelas ejemplares*, *Los trabajos de Persiles y Sigismunda* y diversas obras teatrales. Su estilo mezcla lo cómico y lo trágico, la ironía y la compasión, y se caracteriza por una extraordinaria riqueza lingüística. Murió un día antes de que lo hiciera William Shakespeare, y aunque no coincidieron exactamente en fecha por el uso de calendarios diferentes, la coincidencia ha pasado a la historia como un símbolo del final de una era dorada de la literatura. Cervantes es hoy un símbolo de la lengua española y su obra sigue viva en lectores de todo el mundo.