Nadia Murad, galardonada con el premio Nobel de la Paz 2018 por su labor como activista de los derechos humanos, nació en Kocho, Irak, y ahora vive en Alemania. Distinguida con el premio Vaclav Havel de Derechos Humanos y el premio Sájarov a la Libertad de Conciencia, es la primera persona nombrada Embajadora de Buena Voluntad de las Naciones Unidas por la Dignidad de los Supervivientes de la Trata de Personas. Junto con Yazda, organización defensora de los derechos de los yazidíes, trabaja por llevar al Estado Islámico ante la Corte Penal