Publio Ovidio Nasón (Sulmona, 43 a. C. – Tomis, 17 d. C.) fue uno de los poetas más influyentes de la literatura latina y una figura clave del periodo augusteo. Procedente de una familia acomodada, fue educado para la vida pública y estudió retórica en Roma, completando su formación en diversas ciudades del mundo griego. Aunque su padre deseaba que siguiera una carrera política, Ovidio abandonó pronto esa vía para dedicarse por completo a la poesía, tras heredar la hacienda familiar que le permitió vivir sin preocupaciones económicasBiografias y Vidas .com. Su primera etapa literaria se caracteriza por un tono desenfadado y centrado en el amor y el erotismo. De este periodo destacan Amores, una serie de elegías que narran sus relaciones con la enigmática Corina, y Ars amatoria (Arte de amar), un poema didáctico en dísticos elegíacos que ofrece consejos sobre seducción y relaciones amorosas. Estas obras, brillantes en técnica y de espíritu lúdico, lo convirtieron en una figura popular en la Roma de Augusto. Sin embargo, el contenido libertino de algunos de sus textos —especialmente Arte de amar— generó tensiones con la moral oficial del emperador. En el año 8 d. C., Ovidio fue desterrado a Tomis, en el Ponto Euxino, donde pasó el resto de su vida sin que se conozca con certeza el motivo exacto del castigo. Durante el exilio escribió obras de tono melancólico como Tristes y Pónticas, en las que expresa su nostalgia por Roma y su deseo de regresar. Además de su poesía amorosa, Ovidio es autor de Metamorfosis, un extenso poema mitológico que ha ejercido una influencia decisiva en la literatura y el arte occidentales. Su estilo ingenioso, su dominio del verso elegíaco y su capacidad para mezclar erudición y ligereza lo han convertido en uno de los grandes clásicos de la Antigüedad.