Vladimiro Montesinos Torres (Tacna, 20 de mayo de 1945) es un exabogado y exasesor de inteligencia peruano, figura clave y polémica del gobierno de Alberto Fujimori en la década de 1990. Desde el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) consolidó un control estratégico sobre las fuerzas armadas, la inteligencia y la seguridad interna del país. Tuvo un rol central en la lucha contra el terrorismo, especialmente contra Sendero Luminoso y el MRTA, coordinando operaciones de inteligencia que contribuyeron a la captura de líderes subversivos, entre ellos Abimael Guzmán en 1992. Su estructura de inteligencia articuló vigilancia, infiltración de organizaciones terroristas y apoyo operativo a las fuerzas del orden, lo que permitió desmantelar la mayor parte de estas amenazas en los años siguientes. Su poder, sin embargo, se extendió más allá del ámbito de seguridad, generando controversias por su influencia política y mediática. En el año 2000, la difusión de los llamados “vladivideos” provocó su caída y posterior captura. Fue condenado por diversos delitos, permaneciendo en prisión. Montesinos sigue siendo una figura de fuerte impacto histórico: por un lado, protagonista en el declive del terrorismo en el Perú; por otro, símbolo del uso concentrado y cuestionado del poder en el Estado.