Peter Heller
La primera gran aventura que emprendió Peter Heller, a los 29 años, también podría haber sido la última. El primer día de esa peligrosísima expedición en kayak por las aguas de la meseta tibetana uno de sus compañeros de aventura murió en sus brazos. Desde entonces no ha parado de explorar los límites de la naturaleza y también de la escritura. Cuando era un niño en Brooklyn Heights, Heller prefería indagar en los arbustos y encaramarse a los árboles antes que jugar con un balón en el