Descripción
En contra de lo que a primera vista pudiera parecer, no ha sido demasiado intensa ni extensa la repercusión que en el pensamiento y en las letras española ha tenido el tema de América. No son escasos los testimonios de que existe una clara desproporción entre la importancia del descubrimiento, colonización y vinculación de América por y a España y la resonancia que en nuestras letras hayan tenido las cuestiones americanas. Hay que llegar a finales del siglo XIX para encontrar indicios de un cambio de actitud en autores como Juan Valera y Marcelino Menéndez Pelayo. Pero el gran giro lo daría el desastre del 98 y la preocupación americana que manifiestan diversos escritores, y de modo preferente Miguel de Unamuno y Rafael Altamira. En la generación siguiente, Ortega, d'Ors y Marañón vivirán personalmente la afirmación del primero de ellos: "El viaje a América es la experiencia más aguda que puede hacer un español espiritual". Esa experiencia se traducirá en ensayos de interpretación de la vida americana, de indagación de su pasado y de su realidad presente. Este espíritu de comprensión y acercamiento aumentaría pocos años después con el "redescubrimiento de América" llevado a cabo por los intelectuales exiliados que integraron la "España peregrina" de que habló José Bergamín. Por su parte, entre quienes pensaron y escribieron en la "España permanecida" hubo algunos que hicieron de nuestra América objeto de sus reflexiones: así Pedro Laín, Julián Marías, Antonio Tovar. En las páginas de este libro se hace inventario y análisis de lo que haya sido esa preocupación por América en nuestro hombres de vocación intelectual. "Sin la vivencia y la estimación de América que sucesivamente han expresado Altamira, Maeztu, Ortega, Ors, Menéndez Pidal, Marañón, Pedro Salinas y quienes han continuado en ese empeño, ¿es posible que un español culto no sienta "como cosa también suya" la realidad del mundo hispanoamericano?" (Del prólogo de Pedro Laín Entralgo).