Ser cristiano no consiste en afirmar algo, sino en sufrir un proceso de transformación. Un hecho de la historia, la resurrección de Jesucristo, llega hasta mí, entra y me transforma. Esto es lo que ocurre en el bautismo. El bautizado es Æyo, pero ya no yoÆ, pues se han unido misteriosamente su vida y la de Cristo, de forma que gracias al regalo del bautismo nacemos a una nueva vida, a una vida que sí es vida. Esta transformación se hace más plena cuando participamos de la Eucaristía, mediante la que nos hacemos Cuerpo de Cristo.Afirmaciones misteriosas, y al mismo tiempo imprescindibles, para entender la identidad del cristiano.
Sobre el autor
(Información del autor no disponible)
Más de Joseph Ratzinger
Si te gustó El cristianismo es performativo, entonces no te puedes perder estos otros libros de Joseph Ratzinger
¡Mira lo que dicen nuestros clientes acerca de Labrys!